UNIDAD 07: Justicia y Ley son dos conceptos asociados
Justicia y Ley son dos conceptos asociados
Al examinar los conceptos antes dados sobre ley y justicia, se concluye que no se puede hablar, explicar o hacer mención de la palabra “justicia” sin utilizar necesariamente el término “ley”. De la misma manera, no podemos hablar de ley sin mencionar la justicia, pues el objetivo de la ley es alcanzar justicia, y la justicia para que logre su fruto necesita de un conjunto de normas o preceptos, es decir, necesita de una ley que la imponga y enseñe. Los siguientes textos bíblicos asocian la justicia de Dios con su ley:
Sal. 37:30-31 La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón. Estos salmos enseñan que el justo conoce la justicia porque tiene la ley de Dios en su corazón, por tanto, se entiende aquí que ley y justicia son lo mismo o van de la mano.
Isa. 42:21 Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla. Este texto nos enseña que Dios magnifica y engrandece su ley porque él ama la justicia.
Isa. 51:7 Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes. Aquí el Señor le habla a un pueblo que conoce su justicia, pero ese también es un pueblo que se caracteriza porque tiene su ley en el corazón, porque ley y justicia son lo mismo.
Isa. 58:2 Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios. Aquí se refiere a la justicia y a la ley como si fuera lo mismo “gente que hubiese practicado justicia y que no hubiese abandonado la ley”.
Hab. 1:4 Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia. Es evidente que si se debilita la ley, la justicia se tuerce porque ambas persiguen el mismo propósito.
Mat. 23:23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. Aquí Jesucristo relaciona la justicia con la ley, dándonos a entender lo siguiente: los fariseos enfatizaban en el diezmo porque era ordenado por la ley, sin embargo ellos abandonaron otros elementos de la ley de Dios que eran más importantes que el mismo diezmo, como lo eran la justicia, la misericordia y la fe. En otras palabras Jesucristo aquí nos enseña que la ley involucraba muchas cosas y la justicia era una de ellas, pero también de gran importancia.
Flp. 3:6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Pablo se consideraba a si mismo irreprensible en cuanto a la justicia que forma parte de la ley de Dios, porque él tenía conocimiento y entendimiento de ella y también la ponía en práctica. Por esa razón él exhortaba a la iglesia para que le imitaran. 1Cor. 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
1Jn. 3:4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 1Jn. 5:17 Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte. Estos textos relacionan de manera indirecta la justicia con la ley, pues enseñan que toda injusticia es pecado y todo pecado es transgresión a la ley de Dios, es decir, la injusticia es la transgresión a la ley de Dios, o también podemos decir, que la justicia es el cumplimiento de la ley de Dios. 1Jn. 3:7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.
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