Que es la Santificación
Levíticos 20:7 "Santificaos, pues, y sed santos, porque yo, Jehovah, soy vuestro Dios.
La santificación es una aprobación
La santificación es un conjunto de procedimientos u ordenanzas que el Dios Eterno estableció para que mediante la práctica de ellas nos hiciéramos semejantes a Él, pues el Dios Eterno es santo y quiere que su pueblo sea santo como Él 1Pe 1:16. Ese proceso de santificación se desarrolla de manera compartida, es decir, el creyente debe hacer una parte de ese proceso (primeramente debe santificarse a sí mismo) Lev 20:7, Apo 22:11 y el Eterno hace la otra, pues finalmente será Él quien decida quién se merece o no su santificación y por tanto, será Él quien declare quien es o no es santo. Todo creyente es llamado a ser santo 1Co 1:2, pero no todos lo logran, porque unos quieren llevar un estilo de vida que el Eterno no aprueba 1Pe 1:14-16. Aquel cristiano que no se santifica, espiritualmente se verá opaco sin el brillo de la santidad, pero aquel que se santifica resplandecerá como una estrella Mat 13:43, y no es que tenga luz propia sino que en él resplandece la luz del Eterno Dan 12:3, Isa 60:1-2.
La santificación es responsabilidad de todo creyente
Apo 22:11 El que es justo, haga justicia todavía, y el que es santo, santifíquese todavía.
Los pronombres reflexivos son: me, te, se, nos, os. Se usan con los verbos reflexivos. Los pronombres reflexivos siempre hacen referencia al sujeto.
Los verbos reflexivos usan los pronombres reflexivos para indicar que la acción se realiza para uno mismo
En el nuevo testamento, los verbos purificar y santificar, a veces son utilizados como verbos reflexivos, apareciendo al lado la palabra griega “jeautú” como en 1Jn 3:3 y Apo 22:11.
El Eterno en su Palabra revelada para el Nuevo Pacto, concluye todas sus enseñanzas con esta frase “el que es santo, santifíquese todavía” Apo 22:11, dando a entender con ello que en el Nuevo Pacto, la santificación es un requisito tan importante y necesario como en el Antiguo Pacto Lev 20:7-8, Heb 12:14, pues el Eterno no cambia Mal 3:6. Además la palabra “santifíquese” significa que la responsabilidad de la acción (santificación) recae sobre la persona misma (santificarse a sí mismo), es decir, que usted y yo para que seamos santos tenemos que santificarnos ¿no es eso lo que significa?, pero para poder hacerlo (santificarnos) necesitamos conocer y entender los procedimientos, mecanismos e instrumentos que el Eterno dejó en su Palabra para que ejecutándolos tal cual los ordenó, seamos santificados. Darles este conocimiento es el propósito que me he propuesto a través de este material que usted ahora comienza a leer, esperando que sea el Espíritu Santo quien lo convenza de justicia Jua 16:8, así como lo ha hecho conmigo.
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