UNIDAD 09: Ley y juicio son dos términos relacionados en la Sagrada Escritura
Ley y juicio son dos términos relacionados en la Sagrada Escritura
Según el Diccionario de la Real Academia Española, juicio es “conocimiento de una causa en la cual el juez ha de pronunciar la sentencia”. El Diccionario Bíblico Vila y Escuain se refiere al juicio de Dios de la siguiente manera:
El juicio puede ser administrado en la tierra en el gobierno que Dios ejerce sobre los hombres o sobre su pueblo, de acuerdo con los principios de la economía que esté entonces en vigor (dispensación); o en el más allá para la eternidad, en conformidad con los decretos de Dios.
El juicio no es otra cosa que la sanción que ejecuta un juez cuando alguien a quien se le demanda el cumplimiento de la justicia se ha apartado de ella y ha transgredido sus normas o reglas. Así el pecado conlleva como consecuencia a la muerte y esto se debe al juicio. Rom. 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
La palabra juicio con frecuencia aparece muy vinculada con la justicia de Dios y con su ley, y por eso es necesario investigar en algunas citas bíblicas como ocurre esta relación:
Sal. 89:14 Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro. Este texto se refiere al trono de Dios y su gobierno, y Dios gobierna a su pueblo no solo con su justicia sino también con sus juicios, aunque muchos juicios son detenidos como consecuencia de su misericordia.
Sal. 119:160 La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia. Este texto también asocia la justicia con el juicio, porque la justicia sin juicio es incompleta.
Pro. 1:3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad. El libro de proverbios como todo libro de la Sagrada Escritura persigue como propósito enseñar la justicia de Dios, pero en él también se enseñan sus juicios, porque si no la enseñanza sería incompleta.
Pro. 21:3 Hacer justicia y juicio es a Jehová más agradable que sacrificio. Aquel que solo ama y hace justicia no agradará a Dios tanto como aquel que hace justicia y juicio. Elí siendo juez de Israel cometió el error de no hacer juicio a sus hijos que profanaban las ofrendas y el nombre de Dios con su conducta, y por esa razón fue desechado. 1Sa. 2:12-17, 1Sa. 2:22-36. 1Sa. 2:22 Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.
Jer. 9:24 Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová. Dios hace justicia con el pobre, la viuda, el huérfano y toda aquel que practica la justicia, sin embargo, también hace juicio con todo aquel que es injusto y le desobedece.
Hab. 1:4 Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia. Este texto relaciona tres conceptos: ley, juicio y justicia. Si la ley es debilitada el juicio no se hace según la verdad y por esa razón la justicia se tuerce.
Jn. 16:8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Una de las funciones del Espíritu Santo en nosotros es convencernos de que hemos cometido pecado, pero nos convence enseñándonos justicia porque la justicia es lo que estamos transgrediendo cuando cometemos pecado. El Espíritu Santo también nos convence de juicio, porque cuando somos disciplinados nos enseña que esa disciplina es necesaria para que se produzca en nosotros mayores frutos de justicia. Heb. 12:11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.
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