UNIDAD 10: En tiempos cuando Elohim está juzgando la tierra, todos los hombres necesitan aprender cómo lavar sus vestiduras

En tiempos cuando Elohim está juzgando la tierra,
todos los hombres necesitan aprender cómo lavar sus vestiduras para que sean
salvos. Aquí le enseñaré cómo es que lo debe hacer

Apo
7:13-14  …Estos que están vestidos de
ropas blancas,  ¿quiénes son  y de dónde han venido? … él me dijo:  Estos son los que han salido de la gran
tribulación,  y han lavado sus
ropas,  y las han emblanquecido en la
sangre del Cordero.



Cuando
usted era tan solo un bebé, no podía ni lavar sus ropas ni bañarse por sí
mismo, eso lo tenía que hacer su mamá. Además de eso, como todo bebé
seguramente con facilidad se ensuciaba la ropa y por eso su mamá velaba para
estarlo cambiando y también con frecuencia lo tenía que bañar, pues es vergonzoso
para toda madre que vean a su hijo sucio y con sus ropas no limpias. Sin
embargo a medida que fue creciendo, su mamá le enseñó a evitar  ensuciarse o contaminarse, y también le
enseñó a bañarse por sí mismo, por lo que luego usted siguió haciendo esto los
siguientes años de su vida, pues fuimos diseñados para crecer y madurar, y no
para ser niños o inmaduros toda la vida Heb 5:11-14.



Nuestra
alma y nuestro espíritu son como el cuerpo, y la ropa que llevamos puesta, se
ensucian cuando entran en contacto con aquello que les contamina 2Co 7:1. Si
usted lleva puestas vestiduras blancas porque es médico o enfermera,
seguramente tendrá mucho cuidado para no sentarse en cualquier lugar, y evitará
manchar sus vestiduras. Si usted mismo lava la ropa, le aseguro que tendrá aún
más cuidado para no manchar las vestiduras con manchas difíciles de quitar,
pues pensará en el duro trabajo que tendrá que realizar para retornarles a su
blancura original. También tendrá cuidado del agua que usa para lavar, pues si
lava con agua sucia, su ropa nunca blanqueará.  Elohim quiere que usted aplique esta enseñanza
a su vida espiritual, porque así como nuestros cuerpos, y nuestras vestiduras
se ensucian,  se contaminan y se manchan
con manchas difíciles de quitar, así también ocurre con nuestra mente, nuestra alma
y nuestra vida espiritual 2Co 7:1, Pro 4:23-24.



Elohim
le reveló al profeta que escribió el libro de Apocalipsis (Juan), que solo
serán salvos en aquel tiempo en el que esté derramando sus juicios, aquellos
hombres y mujeres que se hagan expertos en lavar sus ropas Apo 7:13-14. Pero
por favor no se confunda, debe entender que no se refiere a lavar las ropas
físicas con la que usted viste su cuerpo. Se refiere más bien es a aprender a
cuidar su mente, su alma y su espíritu para que no se contaminen 2Co 7:1, y
aprender también cómo es que uno llamado a ser santo debe lavarse de
contaminación e impurezas, y de manchas difíciles que provienen del pecado y de
la iniquidad 1Jn 3:3. Es muy lamentable lo que les voy a decir, estamos en
pleno tiempo de juicio y son muy pocos los que están preocupados por aprender
cómo evitar contaminarse y mancharse con las impurezas que provienen del pecado
y de la iniquidad. Por favor nunca olvide esto: Juan vio en los cielos una gran
multitud que murió en los días de la tribulación y del juicio (en el que
estamos) Apo 7:9, pero todos ellos tenían algo en común: todos aprendieron a
evitar el ensuciar sus ropas, y también se hicieron expertos en lavarlas, para
andar siempre con vestiduras blancas y limpias Apo 7:13-14, como procura
hacerlo la mejor enfermera y médico de un hospital.



*Usted
se preguntará ¿Cómo es que uno debe lavar las vestiduras del alma y
espiritual?* Evitar ensuciar o manchar la ropa, no es otra cosa que evitar
transgredir los mandamientos y estatutos que usted vaya aprendiendo cada día a
través de la buena enseñanza y de la lectura de las sagradas escrituras. Si
usted aprendió que no debe mentir, cada vez que miente su vestidura se manchará
Apo 14:5. Si usted aprendió que no debe menospreciar a su prójimo, cada vez que
lo hiere o menosprecia, su vestidura se ensuciará. Si usted aprendió que debe
ser humilde, cada vez que actúa con soberbia una nueva mancha en su ropa
aparecerá. ¿Usted cree que Elohim se agrada de aquellos que cada día y cada
hora, sin temor y sin tener cuidado, estén ensuciando sus vestiduras como si el
agua, el jabón y el quita manchas son para desperdiciar? Claro que no. ¿Usted
cree que Elohim se agrada de aquellos que siempre tienen sus ropas sucias como
si trabajaran y vivieran dentro del basurero municipal? Ni lo piense. Aprender
a lavar sus ropas significa que usted debe anhelar cada día aprender nuevos
mandamientos, porque los mandamientos que Elohim enseña en sus escrituras son
los que nos indican las impurezas, la contaminación y la iniquidad de las que
nos debemos cuidar Jua 15:3, Jua 17:17, Efe 5:26, Flp 2:14-16, 1Pe 1:22.
Aprender a lavar sus ropas también significa que usted debe sentir dolor cada
vez que las ensucia, porque sabe el duro trabajo y el costo que le tocará regresarles
a su limpieza y blancura original. Aunque usted no lo crea, la transgresión de
los estatutos y mandamientos produce dolor porque la enfermedad nunca viene sin
causa, más bien es el resultado de la continua contaminación de nuestra alma y
cuerpos Exo 5:26. Además debe entender, que la corrección, la disciplina y el
castigo de Elohim, es parte del proceso del lavado de nuestras vestiduras Deu
8:5-6, Pro 3:11-12. Si usted siente que está pasando por momentos de
enfermedad, dolor o de angustia, es muy probable que Elohim le está enseñando
cómo lavar sus ropas de manchas que usted no ha querido quitar, porque así como
todo buen padre corrige, disciplina y castiga a sus hijos Pro 3:11-12, Elohim
hace de la misma manera con nosotros, para enseñarnos a lavar aquellas manchas
que no hemos querido quitar por rebeldía e ignorancia de su verdad Heb 12:4-14.



Aprender
a lavar bien sus ropas también significa, que usted debe sentir vergüenza de
tener y de quitarse sus ropas sucias y con manchas. Si a usted hermana no le da
vergüenza el andar chismeando Pro 26:20, o el incitar el deseo de los hombres con
su manera de vestir, es porque no ha aprendido a lavar sus ropas. Si usted niño(a),
adolescente o joven, no se avergüenza cuando desobedece y deshonra a sus
padres, es porque no ha aprendido a lavar sus ropas Efe 6:1-3. Si usted esposa
no le da vergüenza tratar a su esposo como si fuera uno de sus hijos (no
sujetarse a su autoridad Efe 5:22-24), es porque usted mujer no ha aprendido a
lavar sus ropas. Si a usted mujer no le da vergüenza elaborar para su familia,
alimentos que Elohim ve como abominables, es porque aun no ha aprendido a lavar
sus ropas Deu 14:3-11. Si usted esposo no le da vergüenza cuando se le van sus
ojos cuando ve a otra mujer, es porque todavía tiene manchas en su ropa que no
ha querido quitar Job 31:1, Mat 5:28. Si a usted no le da vergüenza esta y
muchas otras acciones, no estará entre los salvos y bienaventurados, sino entre
los desdichados Apo 16:15.



Aprender
a lavar bien las vestiduras, implica aprender y entender muchísimas cosas que Elohim
enseña en toda sus escrituras, por eso le ruego que cada día disponga su
corazón, para que examine cómo tiene usted sus ropas, con qué frecuencia las
ensucia y qué manchas viejas no ha quitado. Cada vez que se acueste haga un
repaso en su mente de lo que hizo y de cómo las ensució durante el día. Revise
sus conductas y actitudes que las está ensuciando, y aplique cada día el agua
limpia de la palabra a sus ropas, porque el agua limpia que proviene de la
buena enseñanza de las escrituras, le ayudará a entender qué acciones le están
llevando a ensuciar sus ropas Sal 119:9, para que se vaya despojando del viejo
hombre viciado de malas costumbres y actitudes Efe 4:21-32.



Tome
en cuenta esto, el que no recibe buena enseñanza de las escrituras, es como el
que intenta lavar sus ropas con agua sucia, por eso debe tener cuidado de lo
que le enseñan y de quién le enseña. Si usted recibe una enseñanza, y siente
dolor y vergüenza, significa que aquella palabra está actuando como el cepillo
que quita el sucio duro.  Todo aquel que
se esfuerce para no ensuciar y manchar sus vestiduras, y aprenda a lavar bien
sus ropas conforme a esta enseñanza, no tendrá ninguna dificultad para que el
Hijo de Elohim, conocido entre nosotros los hispanos como Jesucristo, el
Cordero que derramó su sangre para quitarnos toda mancha de pecado e iniquidad,
aplique su blanqueador a sus ropas y así resplandezcan Apo 7:14, Apo 19:8.  Porque este es el procedimiento: usted primero
lava la ropa de manera correcta (como le he explicado arriba), y luego Cristo
con su sangre las blanquea. Si usted no se preocupa por lavar bien sus
vestiduras usando agua limpia, dudo mucho que Cristo gaste su blanqueador en
ellas. Eso fue lo que Elohim le reveló a Juan en Apo 7:14, por favor no se
confunda.


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