UNIDAD 11: Concepto de Doctrina y su relación con la ley de Dios

Concepto de Doctrina y su relación con la ley de Dios

En el Nuevo Pacto la palabra ley cuando se refiere a la ley de Dios, esta es sustituida por la palabra doctrina, por esa razón es importante estudiar este concepto y asociarlo con esta investigación.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, doctrina consiste en:

Enseñanza que se da para instrucción de alguien. Ciencia o sabiduría. La que debe saber el cristiano por razón de sus creencias.

El Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado define doctrina de la siguiente manera:

En el Nuevo Testamento se emplean varios términos relacionados con el acto y el contenido de la enseñanza tanto de Jesús (Mt 7.28) como de los apóstoles (Hch 2.42; Ro 6.17). Jesús es el objeto inmediato de la doctrina y la conducta del creyente el resultado (Flp 2.1). De aquí las relaciones de la enseñanza con otras actividades tales como "amonestar", "advertir", "exhortar".

En el Nuevo Testamento, la doctrina se califica con las expresiones: "según la piedad" (1 Ti 6.3; Tit 1.1), "buena" (1 Ti 4.6) y "sana" (Tit 2.8), en contraste con los efectos perniciosos de las falsas doctrinas.

Según el Diccionario Strong Español, la palabra doctrina proviene del griego didajé que significa instrucción: doctrina, enseñanza, enseñar. Es un concepto similar al usado para la ley de Moisés o Torá.

La doctrina de Cristo es la misma ley de Cristo o ley del nuevo pacto

Jesucristo reformó la ley del antiguo pacto con sus enseñanzas y a su enseñanza (ley de Cristo) le llamó doctrina. Jn. 7:16  “Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía,  sino de aquel que me envió”. Esta misma doctrina la enseñaron las apóstoles Hch. 2:42 “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles,  en la comunión unos con otros,  en el partimiento del pan y en las oraciones”.

Ahora no estamos bajo la ley de Moisés sino bajo la gracia y gobernados por la doctrina de Cristo

Pablo argumenta que aunque hoy no estamos bajo la dispensación de la ley, sino bajo la dispensación de la gracia, la doctrina de Cristo no admite el pecado, así como la ley de Moisés tampoco lo admitía. Los que estamos bajo la doctrina de Cristo ya no somos esclavos del pecado, sino de la obediencia de la doctrina (enseñanza) para practicar la justicia de Dios, es decir, obediencia a esa doctrina a la que nos hemos entregado para ser enseñados y moldeados. Rom. 6:15-17  ¿Qué,  pues?  ¿Pecaremos,  porque no estamos bajo la ley,  sino bajo la gracia?  En ninguna manera. Rom. 6:16  ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle,  sois esclavos de aquel a quien obedecéis,  sea del pecado para muerte,  o sea de la obediencia para justicia? Rom. 6:17  Pero gracias a Dios,  que aunque erais esclavos del pecado,  habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;


Jesucristo y los apóstoles advirtieron en varias ocasiones de tener cuidado de las falsas enseñanzas o doctrinas erradas como la de los fariseos Mat. 16:12 y la de los falsos maestros y apostoles Efe. 4:14, 2Tim. 4:3-4.


El apóstol Pablo advirtió que ser enseñado por una sana doctrina es importante, porque de ello puede depender el que seamos salvos o no 1Tim. 4:16  Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina;  persiste en ello,  pues haciendo esto,  te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Ahora bien, no es suficiente con conocer la doctrina, sino que tenemos que estar firmes en ella 2Ts. 2:15  Así que,  hermanos,  estad firmes,  y retened la doctrina que habéis aprendido,  sea por palabra,  o por carta nuestra. Retener la doctrina es como decir guardar la ley. Pro. 7:2  Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi ley como las niñas de tus ojos.

Pablo exhortaba a los ministros que estaban bajo su cobertura que toda enseñanza, corrección, exhortación y consejo debe ser dado según la sana y verdadera doctrina de Cristo 2Tim. 4:2  que prediques la palabra;  que instes a tiempo y fuera de tiempo;  redarguye,  reprende,  exhorta con toda paciencia y doctrina.

Los contenidos profundos de la doctrina es la que nos enseña la justicia de Dios

El autor del libro de Hebreos hace referencia a los distintos contenidos de la doctrina de Cristo y señala que unos contenidos son elementales y otros más profundos que nos llevan a la madurez. Una iglesia que solo enseña la parte elemental de la doctrina de Cristo nunca alcanzará la perfección. RV89 Heb. 6:1  “Por tanto, dejando las doctrinas elementales de Cristo, sigamos adelante hasta la madurez, sin poner de nuevo el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, Heb. 6:2  de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno”.

Si tomamos en cuenta el escrito del mismo autor del libro de Hebreos, cuando se refiere al contenido más profundo de la doctrina de Cristo, este autor se está refiriendo específicamente es al conocimiento de la justicia de Dios al que llama alimento sólido, porque ese conocimiento es el que nos enseña a discernir entre lo bueno y lo malo. Heb. 5:12-14  “Porque debiendo ser ya maestros,  después de tanto tiempo,  tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios;  y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche,  y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia,  porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez,  para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”.  


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