UNIDAD 01: La imperiosa necesidad de hacer votos o promesas a Dios en tiempos de su castigo o juicio

La imperiosa necesidad de hacer votos o promesas
a Dios en tiempos de su castigo o juicio

Sal 66:13-14 
Entraré en tu casa con holocaustos; te pagaré mis votos, que
pronunciaron mis labios y habló mi boca, 
cuando estaba angustiado.

En los
escritos 28 y 41 les mencioné acerca de la necesidad de hacer votos o promesas
a Dios cuando se está en un tiempo de gran angustia. En este escrito les
explicaré un poco más acerca del significado de éste y del cómo hacerlo para
que tengamos más éxito cuando lo hagamos. Dios creó el voto para darnos una
salida rápida cuando nos esté castigando o estemos en gran angustia Job 22:27,
Sal 50:14-15, Sal 66:13-14. El voto es una promesa que hacemos a Dios cuando
estamos en un tiempo de gran angustia Deu 23:21 que pudo sobrevenir como
consecuencia de su juicio o castigo. Dios no está interesado que usted en su
voto le ofrezca dinero, casa, carro o joyas, El está más interesado en que
usted cambie su estilo de vida para que comience a agradarle, mediante la
obediencia a sus mandamientos Sal 119:143. Si Dios tiene otro interés distinto
a este, téngalo por seguro que se lo hará saber por un medio confiable.

En
tiempos de juicio Dios tiene misericordia de aquel que arrepentido de sus
errores, iniquidades y rebeldía le clama por causa de su gran angustia. Sin
embargo, Dios conoce los corazones, y sabe que aquel que hoy le clama
arrepentido, una vez que haya salido de su angustia, cual faraón va a querer
seguir con los errores de su estilo de vida pasada Éxo 8:15, caracterizada por la
practica de costumbres que no le agradan y por conductas que transgreden los mandamientos
que enseñan cómo hacer justicia 1Pe 1:14-16. Por esa razón, Dios cansado de los
burladores, de sanar y librar a personas que no quisieron cambiar para
agradarle, en este tiempo está demandando la realización de votos, como un
requisito necesario para detener su castigo o juicio, y librar a aquel que
requiere urgentemente de su poder y ayuda.

El
mejor ejemplo de un voto lo encontramos en el libro de Jonás, aquel profeta a
quien Dios le ordenó predicar en una ciudad llamada Nínive, y que sería
destruida totalmente si no se arrepentían, porque su maldad había llegado al
colmo y ya era el tiempo de su castigo Jon 1:1-2. Sin embargo, Jonás fue
rebelde al mandato y huyó a otro lugar usando como transporte un barco Jon 1:3.
Cuando ya estaban en medio del mar, Dios envío una tormenta para castigar a
Jonás por su rebeldía Jon 1:4. Jonás fue descubierto que aquella tormenta era
por causa de su rebeldía Jon 1:7-10, y estando en vergüenza delante de todos
fue lanzado al agua donde un gran pez se lo tragó. Jonás duró tres días y tres
noches en el vientre de aquel pez grande Jon 1:17, y estando en angustia por su
temor a perecer, hizo un voto a Dios donde le prometió ser obediente a su
mandato y predicar en aquella ciudad donde lo había mandado antes, si le
libraba de perecer en aquel lugar terrible Jon 2:9. Dios escuchó el voto o
promesa hecha por Jonás y por eso hizo que el gran pez lo vomitará a la orilla
de una playa Jon 2:10. Jonás arrepentido cumplió lo prometido, pues predicó en
la gran ciudad Nínive, donde todos fueron más obedientes que él, pues de una
vez se arrepintieron y obedecieron, y por eso Dios no la destruyó, aunque ese
era su plan inicialmente Jon 3:1-10.









El
voto es una promesa que le hacemos a Dios cuando estamos pasando por un momento
de gran angustia, donde necesitamos contar con su misericordia, perdón y poder.
Promesa que debemos cumplir con fidelidad para que nos libre de su juicio o
castigo Pro 7:14, Sal 116:12-14, y una vez que seamos librados, El la demandará
Deu 23:21. Aquel que se burla de Dios y no cumple su promesa, se expondrá a
padecer luego un castigo mayor, porque Dios no puede ser burlado Gál 6:7. Si
usted está hoy pasando por una situación difícil, por un momento de gran
angustia en su vida, y cree que es imposible salir airoso con sus propios
recursos y esfuerzo, yo le recomiendo que haga un voto o promesa a Dios, donde
le prometa servirle conforme a las escrituras, y cambiar su estilo de vida, de
manera que usted cumpla con lo que El enseña en su palabra. Prometa consagrarse
a Dios y esforzarse para llegar a ser un santo, pues eso es lo que Dios anhela
que le prometamos en este tiempo 1Pe 1:14-16. Si usted no está pasando en este
momento por una situación de angustia, por favor no olvide esta enseñanza,
porque tal vez sea la única esperanza de vida en una situación futura.



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