UNIDAD 05: En tiempos cuando Dios está juzgando la tierra, ordena a su pueblo obediente que se vista de cilicio
En tiempos cuando Dios está juzgando la tierra,
ordena a su pueblo obediente que se vista de cilicio para que sea alcanzado por
su misericordia
1Re
21:27 Y sucedió que cuando Acab oyó
estas palabras, rasgó sus vestidos y
puso cilicio sobre su carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado.
Vestirse
de cilicio era una costumbre antigua que consistía en que las personas de
manera voluntaria se colocaban una vestimenta muy áspera que les producía
cierto dolor o picazón en sus cuerpo como si tuviesen escabiosis o sarna. El
cilicio era como una forma de castigarse a sí mismo, de autoproducirse dolor
para darle a entender a todo el que lo viera, que estaba pasando por un tiempo
de gran dolor, incomodidad y angustia. En muchos casos el que vestía de cilicio
daba a entender a los demás, que él mismo era el culpable de su aflicción o
dolor, y por eso era que se estaba autocastigando. Significaba reconocer
haberse equivocado, haber cometido errores (pecados), y que sus propios errores
es lo que le había generado las consecuencias que estaba viviendo y que era el
culpable de su propia desgracia. Es por eso que Dios estableció como una costumbre
típica para su pueblo, el vestirse de cilicio en tiempos de juicio, tiempos en
los cuales los estuviera castigando Jer 4:8, Jer 6:26. Aquel que se vestía de
cilicio y lo hacía con sinceridad y entendimiento, mostraba delante de Dios un verdadero
arrepentimiento Jon 3:4-5, reconocía que había pecado y que estaba dispuesto a
rectificar sus errores pasados para comenzar una nueva vida más agradable a su
presencia Dan 9:3-6.
El
Dios Eterno a través de sus escrituras (Biblia) nos enseña diversos ejemplos,
de cómo en tiempos de juicio, tuvo misericordia de aquellos que se vistieron de
cilicio, acompañado de un ayuno. Tenemos el caso del rey Acab en 1Re 21:27,
explicado en la enseñanza 45 cuando les hablaba del ayuno, esto nos permite
entender mejor que el ayuno es una terapia que contribuye con nuestro
arrepentimiento, para que aceptemos que estábamos muy errados. Otro ejemplo que
ustedes ya conocen, es el caso aquel cuando Dios ordenó a su profeta Jonás que
predicara a los moradores de Nínive, para que les advirtiera que la iba a
destruir por sus maldades. Como pueden recuerdan, aquel pueblo ayunó, pero
también todos se vistieron de cilicio Jon 3:5-8, pues ellos entendían que esa
era la mejor forma de demostrar que estaban muy arrepentidos y que eran
culpables de aquel juicio que se les había señalado Mat 11:21.
Recuerden
que estamos en tiempos de juicio, tiempos en los cuales Dios está castigando la
maldad de los hombres, y por eso es necesario que nos vistamos de cilicio, y
así haya más posibilidades de que alcancemos su misericordia. Pero no es
necesario que usted se vista con una camisa de alambres de púa, o se
autocastigue, porque el mejor cilicio que Dios quiere de usted en este tiempo,
es que reconozca que ha estado muy equivocado, que ha venido transgrediendo sus
mandamientos que enseña en su palabra continuamente, es que reconozca que si está
siendo castigado, disciplinado o afligido por Dios, es porque se lo merecía, y
que no le eche la culpa a sus gobernantes, a su cónyuge, hijos, hermanos o
padres por su desgracia, porque todo lo que el hombre siembra eso mismo recoge
Isa 3:10-11. El que siembra iniquidad o pecado, recoge ira, castigo y juicio de
Dios. El mejor cilicio que usted se puede poner hoy, es que esté dispuesto a
cambiar su estilo de vida, sin importar el esfuerzo que eso implique, porque
Dios quiere un pueblo humilde, sabio, puro, justo, recto y santo. La mejor
forma de mostrar su disposición para el cambio, es que usted lea y atesore sus
santas escrituras cada día (Biblia), es que estudie enseñanzas como estas que su
servidor le envía, y comience a aplicarlas en su vida, porque a Dios no le
agradan los oidores y lectores que escuchan sus enseñanzas y luego las olvidan Stg
1:21-25.
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